Archive for the ‘Política’ Category

“Un banquero con sentido de Estado”

12 septiembre, 2014

“Símbolo de la marca España y un banquero con sentido de Estado”. Con estas bellas palabras, nada subjetivas, definía el telediario de TVE a Emilio Botín el día de su muerte, jornada en la que dedicó al ex presidente del banco Santander un publirreportaje de 15 minutos de duración alabando su trayectoria, como no podía ser de otra forma para un español de bien como el que nos ha dejado.

Para eso está la televisión del PP, digo de todos, ¡vaya lapsus más tonto!, para instruirnos sobre quiénes son los compatriotas dignos de admirar, no vaya a ser que vayamos por el mal camino y acabemos siendo unos populistas demagogos pro Venezuela.

En ningún momento se mencionó la fortuna de los Botín en Suiza (parece que la de algunos es más legítima que la de otros), ni el dolor provocado por los desahucios ejecutados por su banco o por la venta de productos tóxicos a clientes sin conocimientos financieros.

No se ofreció crítica alguna a su labor. Eso sí, hubo espacio para los políticos responsables alabando al bondadoso banquero: Mariano Rajoy (el mismo que apoyaba a Bárcenas, Fabra y Matas) diciendo que fue un referente de la marca España o Pedro Sánchez comunicando su tristeza por el fallecimiento de tan importante hito del socialismo.

Que el presidente del Gobierno y la televisión pública, pagada por todos los españoles (también por los desahuciados y estafados por el Santander), muestren a un defraudador fiscal como símbolo de la marca España refleja el enorme poder que tenía el banquero, dejando en evidencia el nivel de unas instituciones que obedecen a intereses de personas no elegidas democráticamente, cuyas prioridades son muy distintas de las del resto de la sociedad. Por desgracia, para el establishment español la corrupción está normalizada, y el modelo a seguir es el de los patriotas con cuentas en Suiza.

Botín

Las loas generalizadas en los medios de comunicación y en los partidos políticos demuestran el nivel de sumisión y servilismo que han tenido PPSOE y los mass media ante la banca, permitiendo con total impunidad toda clase de abusos y estafas contra la ciudadanía. Esta actitud no es de extrañar, teniendo en cuenta que muchos de los que han gobernado este país han acabado en el consejo de administración del banco Santander, o la financiación de los medios a través de la publicidad o de la compra de acciones.

Las reacciones a su fallecimiento se deben a que Botín era un importante sostén del bipartidismo y de la Corona, en definitiva del sistema corrupto en el que la casta político-financiera ha operado cual cortijo en contra de los intereses de la mayoría de la población española. Debe ser por esto lo de sentido de Estado…

Ya va siendo hora de dejar atrás los turbios referentes del régimen del 78 y de construir un país diferente, del que todos podamos sentirnos orgullosos.

A Dios rogando…

1 marzo, 2014

Hace unas semanas, el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, se mostraba convencido de que “Santa Teresa de Jesús intercede por España en estos tiempos recios para nuestra patria”. Poco después, los antidisturbios a sus órdenes agredieron a un grupo pacífico de manifestantes en Valladolid, provocando un ictus a una mujer. Por si esto no fuera lo suficientemente grave, todo parece indicar que la Guardia Civil ha empujado a la muerte a un grupo de subsaharianos que se disponían a pasar a Ceuta a nado desde Marruecos al disparar pelotas de goma cuando estaban en el agua, algo que el mismo director general de la Benemérita calificó como inhumano cuando negaba que dicha actuación se hubiera producido. Nadie ha dimitido por estos actos ni por las constantes mentiras que se han utilizado para taparlos.

jorgefernandezdiaz
Estos hechos, que prácticamente pasan desapercibidos para los medios de comunicación que tanto dicen defender el derecho a la vida, forman parte de la política habitual del Ministerio, consistente en la violación sistemática de los derechos humanos. Por desgracia, a Fernández Díaz, su fervor religioso no le impide usar la violencia con total impunidad para reprimir las protestas de la ciudadanía o para desahuciar a la gente. Por no olvidar su defensa de las cuchillas en Melilla. Debe ser que para los pobres o los inmigrantes no hay caridad cristiana, o que su vida no vale tanto como la de los embriones.

Fernández Díaz no es un caso aislado, el Gobierno del PP encarna una especie de neonacionalcatolicismo, con varios ministros muy próximos al Opus Dei que dan la espalda a los más desfavorecidos para proteger a los poderosos. Es la hipocresía de los que presumen de defender los valores del cristianismo pero son totalmente insensibles a la pobreza y al sufrimiento ajeno. Se trata de un grupo de millonarios que usan la religión para tratar de legitimarse y mantener su posición de privilegio, para lo cual no dudan en imponer la moral fundamentalista que promueve la jerarquía de la Conferencia Episcopal (igual de alejada de los problemas de la gente) al resto de la sociedad. La reforma de la ley del aborto es el mejor ejemplo de ello.

Aunque la derecha, con la ayuda inestimable de los medios de comunicación de la Iglesia, se intenta apropiar del voto cristiano, hay muchos miembros del clero, por desgracia los menos poderosos, que están del lado de la gente común y denuncian los crímenes que produce el sistema económico que sufrimos, así como muchos cristianos de base que desprecian las políticas antisociales del PP. Incluso el Papa Francisco ha denunciado públicamente los excesos del neoliberalismo que aplica el Ejecutivo de Rajoy: “Así como el mandamiento de no matar pone un límite claro para asegurar el valor de la vida humana, hoy tenemos que decir no a una economía de la exclusión y la inequidad. Esa economía mata”.

A pesar de ello, los mismos que defienden el capitalismo salvaje y violan los derechos fundamentales de la ciudadanía mientras cobran unos sueldos, en blanco o en negro, muy por encima de la media de los españoles, son los que presumen de defender la moral católica. No parece que recortar en sanidad y educación, gastar millones de euros en armamento, bajar los impuestos a las grandes fortunas, subir el transporte público y las tasas universitarias o multar a los mendigos por buscar comida en la basura sean medidas muy cristianas.

Desde luego, pocas cosas hay más indignantes que escuchar a un político encomendarse a lo sobrenatural para resolver los problemas de los ciudadanos. Además de Fernández Díaz con Santa Teresa, otro ejemplo lo vivimos con Fátima Báñez, que confió a la virgen del Rocío la salida de la crisis. Como si el empleo fuera a caer del cielo por inspiración divina. Con gobernantes así, en España parece que no queda otra que esperar un milagro para que mejore la vida de la gente, al menos en lo que queda de legislatura.

Capitalismo de amiguetes

14 enero, 2014

Los escándalos de corrupción en torno a la oligarquía española se amontonan. El registro a la sede del PP, la imputación de la infanta o las obras de Sacyr en Panamá forman parte de la imagen que transmite el país al exterior. Como si de un teatrillo se tratara, las noticias y filtraciones dejan ver lo que se mueve detrás del telón, lo que los actores esconden debajo del papel que representan frente al gran público. La hipocresía de los defensores del neoliberalismo que hacen su fortuna a base de repartirse los recursos del Estado va quedando al descubierto. Es el capitalismo de amiguetes que han organizado el que ha regido el funcionamiento de la economía en España desde hace años, el que ha sumido a este país en un pozo de corrupción y pobreza.

La enorme colección de mensajes y correos en torno al ex presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, es una muestra de cómo han funcionado las relaciones de poder en las últimas décadas. En ellos quedan retratados, entre otros, personajes como Esperanza Aguirre o José María Aznar, grandes defensores de la competencia, el libre mercado y la meritocracia, pero solo de cara al público. En las conversaciones del ex banquero, compañero de pupitre de Aznar y puesto a dedo por éste, se ve como los que se llenan la boca hablando de mamandurrias colocaban a sus conocidos en la caja e influían en el destino de los millones de euros que se destinabas a prácticas nada rentables, como la compra de arte o la financiación del Real Madrid.

blesa-aznar

Una parte fundamental en la trama de los amiguetes que controlan los recursos económicos de España son los grandes empresarios, como Arturo Fernández o Díaz Ferrán, enriquecidos gracias a contratos con las administraciones públicas y créditos sospechosos al mismo tiempo que defienden la austeridad y los sacrificios para el resto de la población. Buena muestra de ello es el catálogo de empresas, sobre todo constructoras, que aparecen como donantes del PP en los papeles de Bárcenas, cuyas prácticas sistemáticas de añadir sobrecostes a las obras ya conocen en Panamá gracias a Sacyr.

Como los ya citados hay muchísimos casos más que demuestran la falta de nuestra oligarquía: la venta de viviendas sociales a fondos buitre, la amplia gama de familiares del PP y miembros de Nuevas Generaciones como Carromero colocados a dedo como asesores, el caso Nóos, la misteriosa fortuna del rey…

Los Blesa, Gallardón, Aguirre, Aznar, Borbón, Botín, Ignacio González, Díaz Ferrán, Fabra, Matas, Blasco, Camps, Urdangarin…,con la cooptación de algunos socialistas y sindicalistas que merecen el mismo desprecio, son la camarilla corrupta que ha dirigido este país repartiéndose el pastel de lo público a través de comisiones, privatizaciones y adjudicaciones a dedo, a costa de empobrecer al resto de la población. Un entramado de políticos, banqueros y grandes empresarios que viven la dolce vita a base de favores y enchufes, alejados de los problemas del resto de la gente.

Es la oligarquía que nos dice, a través de sus medios de comunicación, que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, que tenemos que pagar por nuestros pecados. Los que hablan de austeridad cuando se trata de cubrir los derechos fundamentales como sanidad, educación, pero que no dudan en usar los fondos públicos para aumentar el gasto militar o de represión policial.

Noticias como el caso Bárcenas o el caso Blesa son de magnitud y gravedad suficientes como para hundir a cualquier gobierno democrático. Que los mismos que han cometido estas tropelías sigan detentando el poder y encabezando las encuestas refleja que algo no va bien en la sociedad española. Da la sensación de que una parte de la ciudadanía se ha acostumbrado a la corrupción que inunda el sistema.

Marca España 2013

31 diciembre, 2013

El año 2013 ha sido nefasto para la mayoría de los españoles. Si entendemos como Marca España la imagen que ofrece el país al exterior, durante este periodo, por desgracia, nuestras señas de identidad han sido temas como la pobreza, la corrupción y la represión.

Corrupción

El caso Bárcenas ha destapado la trama de corrupción en la que ha estado inmerso el Partido Popular durante los últimos años. Todo parece indicar que la financiación irregular y el reparto de dinero negro han funcionado de manera sistemática en Génova 13 y en algunas sedes provinciales del PP, a pesar de que quieran vendernos que todo ha sido obra de una manzana podrida que actuaba en solitario.

Los SMS entre Rajoy y Bárcenas, en los que el presidente mostraba su apoyo al ex tesorero una vez que se sabía que éste tenía dinero en Suiza, son un ejemplo de la complicidad del PP con la corrupción. Que este escándalo no haya provocado la caída del Gobierno demuestra la falta de calidad de nuestra democracia.

Además del famoso “Luis, sé fuerte” de Rajoy, se podrían hablar de muchos más casos en los que la justicia se ha puesto, de forma más que sospechosa, del lado de los presuntos corruptos (infanta Cristina, Blesa, el ático de Ignacio González…).

Represión

El Gobierno ha optado por la violencia para asustar a la ciudadanía e imponer sus políticas. Esta actitud abarca desde la modificación de la legislación para impedir el ejercicio del derecho a manifestación mediante multas desorbitadas, hasta la represión policial contra los que protesten en la calle.

El último ejemplo lo vivimos en las concentraciones contra la ley del aborto, donde los policías agredieron a las mujeres que se reunieron para manifestar su rechazo a la misma.

Pobreza

España tiene a un 20,7% de la población por debajo del umbral de la pobreza y es el país de la Unión Europea con mayor índice de desigualdad. Mientras el número de millonarios crece, sube el precio de servicios esenciales como la luz, el transporte público o los medicamentos.

Una muestra de la situación actual del país es el éxito del documental No Job Land, que refleja la situación de precariedad en la que viven muchas familias españolas.

Futuro

Dada la insensibilidad que muestra el Gobierno ante los problemas y el sufrimiento que sus políticas causan en la gente, parece difícil mirar con optimismo al 2014. El devenir de España dependerá mucho de la presión social que la ciudadanía muestre en la calle, así como del resultado de las elecciones europeas, algo ciertamente imprevisible en estos momentos. Como diría Josep Fontana, el futuro es un país extraño.

Rubalcaba defiende la puerta giratoria

21 diciembre, 2013

El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, acudió ayer a un programa de televisión en el que Pablo Iglesias, profesor de Ciencia Política, le recriminó la presencia de miembros de gobiernos socialistas en los consejos de administración de las empresas eléctricas. Rubalcaba no dudo en defender la puerta giratoria:

“Yo no creo que sea incompatible militar en el Partido Socialista y estar en un alto puesto en un consejo de administración[…]La gente deja la política, pasan dos años de incompatibilidad y a partir de ahí se colocan donde pueden.”

Además, Rubalcaba se mostró en contra de la nacionalización del sector eléctrico:

“No creo que la solución de la luz sea nacionalizar las empresas eléctricas, son soluciones de otros países, de otro modelo, no estoy de acuerdo con ese modelo, se trata de aplicar la competencia, creo firmemente que tiene que haber competencia en el sector eléctrico.”

“Creo que es mejor que haya un sector eléctrico privado, que haya reglas que garanticen la competencia y por lo tanto que beneficien a los ciudadanos[…]La competencia garantiza que los ciudadanos tienen mejores servicios y la máxima transparencia, eso también es ser socialista.”

Estas frases perfectamente podrían haberlas pronunciado personas como Esperanza Aguirre o José María Aznar, quien liberalizó el sector de la energía en España en 1997. Efectivamente, aunque Rubalcaba parece no acordarse, cuando  formaba parte del Gobierno de Felipe González, el Estado español controlaba el sector eléctrico.

El argumento defendido por Rubalcaba, de que la competencia garantiza que los ciudadanos tienen mejores servicios, es el mismo razonamiento que aplica el PP para defender las privatizaciones de servicios básicos como la sanidad.

Las palabras de Rubalcaba reflejan la conversión ideológica que llevó a buena parte de la socialdemocracia europea, a aceptar, a través de la tercera vía, el dogma neoliberal que ha dominado la política económica durante las últimas décadas. Algo que ha hecho que, a día de hoy, sea muy difícil distinguir la política económica del PP y del PSOE.

Pese a que la desregulación de los mercados financieros tiene mucho que ver con la crisis actual, el PSOE no ha cambiado de postura. Sigue sobre la senda que llevó a Zapatero a someterse a los mercados y al partido a perder la confianza de la mayor parte del electorado de izquierdas.  De ahí la falta de ilusión y las pobres estimaciones electorales que, a pesar del desastroso Gobierno de Rajoy, continúa cosechando la actual dirección del Partido Socialista Obrero Español.

La violencia como forma de gobierno

19 diciembre, 2013

El Gobierno ha decidido comprar un camión con cañón de agua para “garantizar la seguridad ciudadana” por el módico precio de 493.680 euros. “El tipo de vehículo ideal para acometer el control de masas”, según el Ministerio de Interior. Un gasto totalmente superfluo que se produce cuando salen a la luz noticias de personas que ponen su vida en peligro por comer comida de los contenedores.

Medidas como ésta o la ley mordaza del ministro Fernández Díaz, que lo único que persigue es criminalizar la protesta y proteger a la oligarquía dominante, forman parte de la estrategia del PP para amedrentar a las voces discordantes de la ciudadanía. Desde su llegada al poder, el Gobierno ha establecido de forma sistemática el endurecimiento de las penas y la imposición de multas desorbitadas contra todo el que se atreva a levantar la voz.

Estamos ante una muestra de lo que es terrorismo de Estado, gobernar a base de violencia y miedo. Intentan engañar a la gente distorsionando el lenguaje, lo llaman seguridad ciudadana cuando en realidad significa proteger sus propios intereses a costa de los del resto de ciudadanos, incluso poniendo en riesgo la integridad física de la población.

violenciacomoformadegobierno

Al mismo tiempo que se malgasta el dinero en aparatos de represión, Mariano Rajoy tiene la desfachatez de viajar (a costa del erario público) al funeral de Nelson Mandela, cuando persigue y castiga a los que, como hizo el ex presidente sudafricano, denuncian un sistema que excluye a parte de la población (el porcentaje de españoles por debajo del umbral de la pobreza es del 20,7%) de sus derechos más elementales como ciudadanos.

Tal y como reconoce Interior, el control de las masas es el objetivo que busca la derecha para realizar sus políticas regresivas mientras mantiene a la población en un estado constante de alienación, ya sea mediante la constante manipulación informativa de periodistas serviles, mediante edulcorantes como el fútbol, la religión o la telebasura o, por si no basta con lo anterior, mediante el miedo a la represión física o económica.

Por eso, no es de extrañar que, mientras nos dicen que no hay dinero para cubrir las necesidades básicas de la población, el Estado dedique ingentes cantidades de dinero a instrumentos represivos, a medios de comunicación afines, a la Iglesia o a eventos deportivos. De ahí la advertencia de la Comisión Europea por las ayudas ilegales a los equipos de fútbol españoles, que reciben fondos públicos para hacer fichajes multimillonarios mientras mantienen deudas con Hacienda que nadie les reclama.

Todo mientras el Ejecutivo permite continuas subidas del recibo de la luz por parte de empresas eléctricas con millones de euros de beneficios, las mismas que contratan, a saber a cambio de qué favores, a ex presidentes y ex ministros, como José María Aznar, Felipe González o Elena Salgado.

Es intolerable el abuso de la violencia por parte del Gobierno del PP, un Ejecutivo que ha llegado al poder mediante estafa electoral e intenta suplir su falta de legitimidad mediante la represión continua de la ciudadanía, sirviéndose de los fondos públicos para ello.

La nostalgia franquista del PP

15 octubre, 2013

Últimamente se han hecho públicos numerosos casos de simpatía de miembros del Partido Popular hacia el franquismo. Entre ellos encontramos a alcaldes que presumen de tener el retrato de Franco en su despacho y el Cara al Sol de tono de móvil o a  los energúmenos de Nuevas Generaciones que han posado con el brazo en alto y simbología fascista. Que se sepa, hasta el momento el PP no ha expulsado a ninguna de estas personas.

Al contrario de lo que muchos quieren transmitir no son hechos aislados. Es un secreto a voces que la ideología franquista está en las entrañas del PP. Sólo hay que irse a la hemeroteca para recordar que Alianza Popular fue fundada al grito de ¡Franco, Franco, Franco! por siete ilustres miembros del régimen, el más destacado Manuel Fraga, ministro de Información y Turismo con Franco.  Entre las filas de AP también estaba Carlos Arias Navarro, el hombre que comunicó entre lágrimas  la muerte del dictador por televisión.

gaviota_del_PP

Gran parte de la culpa de estos sucesos la tiene la transición. Al contrario de los falsos mitos que se han difundido sobre la misma, no fue el resultado de un consenso entre todos los españoles, sino un proceso dominado por las élites del franquismo que controlaban todos los aparatos del Estado, sin la participación de una sociedad civil acostumbrada a ser mera espectadora del devenir institucional del país.

Estas élites, con el rey a la cabeza,  jamás asumieron sus responsabilidades por su complicidad con la dictadura. Para ello contaron con la ayuda de una campaña propagandística sin igual por parte de unos medios sumisos. De hecho, Juan Carlos de Borbón ni ha pedido perdón por colaborar con el franquismo ni ha condenado al régimen hasta la fecha.

franco rey

A pesar de que España es el segundo país del mundo con mayor número de desaparecidos, la derecha española se ha dedicado a justificar el golpe de Estado de 1936 y a difundir una visión negacionista de los crímenes del franquismo, incluso algunos de los actuales dirigentes del PP, como el europarlamentario Jaime Mayor Oreja, se atreven a halagarlo públicamente.

Entre las consecuencias de la no tan modélica transición, además de la prolongación del dominio económico e institucional de  las clases privilegiadas del franquismo, están el olvido y la banalización del régimen criminal por parte de muchos de los jóvenes que nacieron tras la muerte de Franco.

Casi 40 años después sigue habiendo admiradores del fascismo en España capaces de levantar el brazo con orgullo, y lo hacen con total impunidad desde el partido que gobierna el país por la permisividad de sus dirigentes. Mientras tanto, el Gobierno del PP hace oídos sordos a las críticas de la ONU y se dedica a entorpecer las investigaciones judiciales para proteger a los torturadores del franquismo.

Un partido que muestra aquiescencia hacia un régimen fascista no debería obtener apenas votos en un país democrático. Que lo haga demuestra que algo no va bien en nuestra sociedad.

Es importante conocer la historia para que no se repita. Hace falta una condena firme tanto institucional como social del franquismo, una concienciación por parte de la población de las consecuencias de una dictadura que acabó con una de las democracias más avanzadas de su tiempo y produjo uno de los periodos más negros de la historia de España, que mucho tiene que ver con el actual déficit democrático y de bienestar social que vivimos.

Los miserables

8 agosto, 2013

El portavoz adjunto del Partido Popular en el Congreso, Rafael Hernando, se ha atrevido a  decir que la responsabilidad de que los niños pasen hambre es de sus padres. Este señor debe ignorar la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que reconoce en los Estados la obligación de proporcionar a la población las condiciones materiales mínimas para su subsistencia. La culpa de que la tasa de pobreza en España sea del 21,8% (de las más altas de la Unión Europea) es del Gobierno que permite esta situación.

Lo que demuestran las chulescas declaraciones de Hernando es que el PP ha alcanzado un nivel de desfachatez sin igual, sus integrantes ya ni siquiera disimulan su desprecio a la ciudadanía. Al contrario, estos patriotas de pacotilla que usan a Gibraltar para desviar la atención de la corrupción en la que viven, hacen gala de su soberbia y su cinismo sin ningún reparo para reírse de la democracia y del pueblo español.

Estos miserables se llenan los bolsillos de dinero público mientras favorecen los intereses de la minoría más poderosa y promueven la precariedad más absoluta en el resto de la población. Es un crimen que millones de parados  no reciban ninguna prestación y se regalen millones de euros a la banca y a fabricantes de armamento. Sin ir más lejos, en las últimas semanas el FROB ha dado por perdidos 36.000 millones de euros. Para que luego digan que no hay dinero para los desempleados, para educación y para sanidad.

Los liberales del PP nos quieren hacer creer que el Estado no tiene ninguna responsabilidad con la población, sin embargo, se sirven de los recursos públicos para enriquecerse y establecerse en las instituciones de forma permanente con la complicidad de sus medios de comunicación, que criminalizan a los que denuncian  la injusticia social en la que vivimos, casos como el 15-M, la PAH o el SAT, ejemplos de lucha popular por el bien de los más desfavorecidos que deberían ser referentes morales en nuestro país. Sin embargo, el egoísmo y el individualismo son los valores supremos de la derecha, cualquiera que se salga de su guión establecido es ETA.

Desgraciadamente, a día de hoy, los que mandan en España con un poder absoluto, sin rendición de cuentas ante la ciudadanía, son los inmorales, los que engañan en las campañas electorales, los que cobran sobresueldos de dinero público (de justicia según ellos), los que se mandan SMS de apoyo con evasores fiscales o los que cobran dietas de alojamiento de 1.823 euros mensuales pese a tener viviendas en propiedad en Madrid, como el propio Hernando.

El gobierno de los miserables tiene que acabar y el poder tiene que cambiar de bando. Eso sí es de justicia.

Policías al servicio de la mafia

20 julio, 2013

El 18 de julio  miles de ciudadanos de todo el país se reunieron ante las sedes del Partido Popular en una jornada denominada “barbacoa destituyente”. Un nombre simbólico para protestar contra la ola de corrupción que inunda al PP.

Uno de los hashtags con que se siguieron las manifestaciones en Twitter fue #QueSeVayaLaMafia. Desgraciadamente, no parece que estén muy por la labor de irse. En lugar de eso, optaron, una vez más, por poner las fuerzas de seguridad, pagadas por todos los ciudadanos, al servicio de la minoría corrupta que gobierna España como si fuera su cortijo particular.

La policía tuvo una actitud violenta, con golpes e identificaciones arbitrarias incluso a periodistas, todo con el objetivo de intimidar a los ciudadanos que salieron a las calles para defender los intereses de la mayoría de la sociedad.

La casta del PP se aferra al poder por encima de todo. Como vemos en las imágenes, no duda en utilizar a los antidisturbios como su cuerpo de seguridad privado.

Casta de parásitos

1 mayo, 2013

España tiene 6.202.700 parados según la última EPA, con unas tres millones de personas en situación de extrema pobreza. Vivimos en el país de la Unión Europea con mayor tasa de desigualdad, sin embargo, mientras miles de familias no tienen más remedio que sobrevivir sin apenas recursos, tenemos una casta de parásitos que viven a costa del pueblo español.

La situación dramática del país no ha impedido a los príncipes irse de fiesta a la ostentosa coronación de Guillermo de Holanda, un acto importantísimo para nuestro país en el que las aristocracias del mundo se reunieron para celebrar  su supervivencia como clase privilegiada.

CENA DE GALA OFRECIDA POR LA REINA BEATRIZ DE HOLANDA

Por supuesto no sabemos el coste de la asistencia de Felipe y Letizia, para que luego intenten hacernos creer que la Casa Real quiere transparencia. Lo que sí han contado es que la princesa llevó puesta la tiara que Franco regaló a la reina Sofía, una muestra del orgullo que les produce el origen dictatorial de la restauración borbónica.

Mientras tanto el rey Juan Carlos se lo pasó en grande en el Santiago Bernabéu viendo el fútbol en el palco junto a su amigo Florentino Pérez, un español como otro cualquiera con unos cuantos millones de euros de patrimonio, requisito indispensable para contar con el apoyo del monarca.

A pesar de la corrupción de la monarquía, quizás el mayor reflejo de la putrefacción del establishment español son los sobresueldos del Partido Popular (según Carlos Floriano son simplemente sueldos, en plural).  El partido ha reconocido que compensa a sus cargos públicos con otro sueldo, es decir que cobran dos sueldos públicos porque si no, como simples parlamentarios o presidentes de comunidad autónoma ganarían muy poco.

Todo mientras el Gobierno no hace más que recortar en gasto social, condenando a la población más desfavorecida al exilio o, en los casos más extremos, al suicidio. Al fin y al cabo la austeridad y los sacrificios son para los pobres que han vivido por encima de sus posibilidades cobrando menos de 1000 euros y queriendo acceder a sanidad y educación.

En el capítulo de vividores made in Spain no pueden faltar los banqueros. La palma se la lleva Alfredo Sáenz, el consejero delegado del Banco Santander que indultó Zapatero al final de su mandato. El “bueno” de Sáenz ha dimitido antes de que lo inhabilite el Supremo por delincuente, llevándose una pensión de 88´1 millones de euros, un  buen premio para un especialista en encasquetar preferentes y desahuciar a familias.

Desgraciadamente tenemos una casta que ha abusado de su control institucional para enriquecerse a costa del pueblo. Una sociedad con una grave crisis de valores éticos ha permitido su desarrollo, que ha tenido como resultado la gran crisis política y económica que vive España.

La corrupción se ha impuesto a la justicia social, y ya es hora de que la sociedad tome conciencia del problema e invierta la ecuación. Es necesaria una rebelión ciudadana contra las cadenas impuestas por un sistema institucional elitista en el que el bipartidismo y los medios de comunicación han difundido como único discurso que la crisis es un fenómeno coyuntural, sin culpables a los que pedir cuentas.

Hace falta una ola de empoderamiento ciudadano contra la corrupción del sistema político-mediático español, un proceso que nos lleve a una democracia social y participativa en la que el pueblo fiscalice y controle la función pública con exigencia y regularidad, acabando así con la casta formada por la monarquía, los políticos y los medios de comunicación al servicio del capital y poniendo la economía al servicio del bien común.