Posts Tagged ‘Rajoy’

Represión para tapar los desahucios

12 abril, 2013

El Colegio de Registradores de España ha cifrado el número de desahucios de primera vivienda en 2012 en 30.034, es decir, uno  cada 15 minutos. Sin embargo, la principal preocupación para el PP y sus medios de manipulación son los escraches.

El Gobierno ha comunicado su decisión de multar a los participantes identificados en las protestas junto a la casa de Soraya Sáenz de Santamaría. Un ejemplo de represión arbitraria para escarmentar a la población que lucha por sus derechos, por muy apurada que sea su situación económica por culpa de las políticas neoliberales que han sumido al país en un clima de miseria.

La criminalización de las protestas es una campaña de humo con el único objetivo de desviar la atención de la raíz del problema, la violación de los derechos humanos que supone privar a la gente de su vivienda (derecho recogido en la Constitución). En cambio se discute si es legítimo o no que la ciudadanía defienda su dignidad frente a las casas de los políticos.

Aunque el PP haya movilizado a todo su arsenal mediático contra los escraches, el asunto importante es que mientras Andalucía ha anunciado que expropiará las viviendas de los desahucios, el Gobierno de Mariano Rajoy ha tumbado la Iniciativa Legislativa Popular de la PAH para la dación en pago, la paralización de los desahucios y el alquiler social, impidiendo que se frene el abuso de la banca que hace que miles de familias estén en la calle.

A pesar de todo el sufrimiento que la legislación hipotecaria española (declarada ilegal por la Unión Europea) ha causado, el PP se sirve de la manipulación y la represión contra los más desfavorecidos y todos los que se solidaricen con ellos, usando a la Policía Nacional como guardaespaldas a su servicio. Todo para favorecer a una banca que ha provocado una situación de emergencia social por su codicia e  irresponsabilidad.

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Represión para tapar la corrupción

5 febrero, 2013

Más allá del mensaje oficial de transparencia del Partido Popular, el Gobierno está utilizando a la policía para silenciar a la ciudadanía ante el escándalo de los presuntos cobros de dinero negro que afectan a Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal entre otros.

Una vez más, ya es práctica habitual, el PP usa a las cuerpos de seguridad del Estado para atemorizar a la población y silenciar la corrupción generalizada con que funciona el partido desde hace años.

En el siguiente vídeo se ve a la policía identificar a las personas que participaron en las protestas contra la corrupción por las calles de Madrid el 3 de febrero.

Métodos dictatoriales, de los que no se han hecho eco los principales medios de comunicación, para sostener un sistema que dista mucho de ser una verdadera democracia. No hay más que ver a Mariano Rajoy compareciendo desde un monitor de televisión ante la prensa, sin preguntas claro, para explicar su implicación en los papeles de Barcenas.

Está claro que los dirigentes del PP han decidido aferrarse  al cargo sea como sea; están dispuesto a utilizar toda clase de recursos para silenciar la voluntad popular y seguir gobernando a base de mentiras con total impunidad.

 

La “normalidad” del Gobierno

15 noviembre, 2012

Según el Gobierno la jornada de huelga general del 14N ha transcurrido con normalidad. Viendo las imagenes de las cargas en Madrid y Barcelona, se entiende que para el PP la brutalidad policial y la represión es algo rutinario.

Por desgracia, para PP y CIU la violencia contra los manifestantes, incluidos menores de edad, es una práctica habitual para infundir el miedo en la población e intentar tapar sus políticas injustas. Después de todo, Mariano Rajoy y Artur Mas no son tan diferentes como quieren hacer creer.

PP-PSOE, culpables de los desahucios

9 noviembre, 2012

La hipocresía de PP y PSOE no tiene límites. Después de años permitiendo que la banca echara a la calle a miles de personas, ahora se presentan como los salvadores de los desahuciados. De repente, como los medios de comunicación han comenzado a transmitir noticias de suicidios*, ambos partidos han pactado elaborar un plan contra los desahucios, por supuesto dejando al margen a las formaciones políticas y sociales que sí llevan años denunciando la injusticia.

El caso es que desde el comienzo de la crisis, allá por 2007, PP y PSOE han vetado todas las propuestas de formaciones de izquierdas que buscaban proteger a los ciudadanos contra los abusos de los bancos.

Por tanto, PP y PSOE  son culpables de los suicidios* que salen por la tele, así como de los que no han salido y de todas las vidas destrozadas por culpa de una ley hipotecaria de 1909 que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha calificado como abusiva e ilegal.

Sin embargo, a pesar de haber vendido a la ciudadanía  a los poderes financieros, nadie tiene la dignidad de dimitir. Es más, tenemos que confiar en que el bipartidismo va a poner a la banca en su sitio.

¿Los mismos individuos que cambiaron la Constitución en una noche para pagar la deuda de la banca con dinero público y que han permitido más de 300.000 desalojos en los últimos años son los más adecuados para cambiar la situación? Si es así, a partir de ahora para apagar  incendios habrá que confiar en  pirómanos…

La inoperancia que los integrantes de ambos partidos han mostrado ante el drama de los desahucios los inabilita para solucionar el problema. Por mucho maquillaje que pretendan hacer, el PP y el PSOE son el brazo político de los grandes bancos.  Por su falta de sensibilidad ante la puesta en la calle de miles de familias, son complices de todas las vidas destrozadas por la falta de una vivienda digna, “responsables del genocidio financiero”, como señala la Plataforma de Afectados por la Hipoteca.

Es más realista pensar que estamos ante una mera campaña propagandística de los dos grandes partidos. PP y PSOE pretenden hacerse un lavado de cara, con el único propósito de evitar un estallido social y salvar sus privilegios, aparentando que les preocupan los intereses de unas personas a las que hace mucho dejaron de representar.

*Suicidio=asesinato del sistema financiero.

Terror policial contra el 25-S

26 septiembre, 2012

El Estado represor bajo el que se protege el Gobierno quedó en evidencia en la manifestación del 25-S en torno al Congreso de los diputados. Las imágenes de brutalidad  policial contra los ciudadanos han dado la vuelta al mundo. Curiosamente, y no es casual, los medios extranjeros han dado más importancia a la gravedad de las agresiones que los medios nacionales.

En su afán por difundir el terror, los antidisturbios llegaron incluso a sembrar el caos en la madrileña estación de Atocha. Viajeros y periodistas no escaparon a la ola de violencia de los mercenarios del Gobierno.

La guerra sucia de la policía ha quedado al descubierto. Las imágenes de la manifestación demuestran que son agentes infiltrados los que provocan los enfrentamientos con el objetivo de criminalizar a los manifestantes.

Por supuesto, los periodistillas al servicio del poder de los medios de comunicación mayoritarios les siguen el juego sin complejos culpando a los promotores del 25-S de la violencia.

A pesar de la brutalidad de la represión, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, han defendido la actuación policial. Hay que tener poca dignidad…En sus conciencias quedan las detenciones arbitrarias y los heridos, uno de elllos grave con una lesión medular.

Por mucha violencia que ejerzan las fuerzas del orden, la ilegitimidad del Gobierno de Mariano Rajoy es un hecho que no se puede tapar. Las ganas de acabar con la tiranía y la injusticia del sistema son superiores al miedo que se pretende infundir en la sociedad.

Un régimen  que se sirve de tácticas mafiosas para someter a los españoles es incompatible con un sistema democrático pleno, en el que la ciudadanía ejerza la soberanía de hecho, no sólo en una Constitución de forma nominal.

El rey Juan Carlos se atreve a dar lecciones de conducta a la ciudadanía

18 septiembre, 2012

Increíble pero cierto. El rey Juan Carlos, no conformándose con vivir de forma lujosa a costa del pueblo, ha publicado una carta en la que define la actitud que la ciudadanía ha de tener en tiempos de crisis.

El rey apela a los valores de la transición para justificar la sumisión ante la injusticia y la tiranía que suponen los recortes de Rajoy. Además, tras la manifestación independentista de la Diada, llama a mantener la unidad de todos, claro, unidad en torno a quien le mantenga viviendo del cuento…

Un sujeto de la catadura moral de Juan Carlos no es, ni mucho menos, el más idóneo para dar lecciones de conducta. No es nadie para discutir el derecho cívico a manifestarse contra la tiranía de un Gobireno ilegítimo por sus mentiras, igual que la Corona es ilegítima por su propia naturaleza, incompatible con un sistema democrático, y por su pasado de apoyo al franquismo.

Ya es hora de acabar con la gran mentira, sostenida por los partidos mayoritarios y los medios de comunicación a su servicio, de que la transición fue un proceso histórico modélico, pues supuso, gracias a la vergonzosa claudicación de la izquierda, la perpetuación en el poder político y económico de la oligarquía franquista. Hay que sustituir los valores de dominación y sumisión a las élites que triunfaron entonces por  valores realmente democráticos.

La soberanía popular radica en el derecho a decidir del pueblo. Por mucho que al rey franquista le moleste, serán los ciudadanos los que, tarde o temprano, tengan que votar si quieren una monarquía corrupta o una república democrática en la que nadie les pueda imponer medidas contrarias al interés general.

Por cierto, según la carta del Borbón estos son los valores que hay que seguir: “el trabajo, el esfuerzo, el mérito, la generosidad, el diálogo, el imperativo ético, el sacrificio de los intereses particulares en aras del interés general, la renuncia a la verdad en exclusiva“. Él no ha practicado ninguno de ellos en toda su vida…

Detenciones arbitrarias en el 15S

16 septiembre, 2012

Durante la multitudinaria manifestación del 15 de septiembre en Madrid contra los recortes de Mariano Rajoy, la policía  detuvo a cuatro personas por el simple hecho de llevar una pancarta de la convocatoria ‘25S-Ocupa el Congreso’.

La delegada del Gobierno de Madrid, Cristina Cifuentes, ha orquestado una campaña de criminalización y persecución de manifestantes pacíficos que sólo pretenden ejercer su derecho a ser ciudadanos soberanos. Todo bajo la justificación de resistencia a la autoridad. Cualquier resquicio, legal o no, para justificar la violencia institucional contra el pueblo sometido.

Los miembros de las fuerzas de seguridad pierden su dignidad al cumplir con la labor de amedrentar a cualquiera que se subleve ante la tiranía de un Gobierno ilegítimo, que llegó al poder por medio de las  mentiras del programa electoral del PP y mantiene su gran estafa a base de represión criminal de la ciudadanía.

Nepotismo en TVE

13 septiembre, 2012

Hay gente que no tiene vergüenza. Sólo así se entiende la contratación de Edurne Uriarte, esposa del ministro de Educación, Cultura y Deporte José Ignacio Wert, como tertuliana del programa “Los desayunos de TVE”. Todo un ejercicio de nepotismo descarado. Gracias a la falta de escrúpulos del PP, esta señora va a enriquecerse por hacer la pelota al jefe de su marido con los impuestos de todos los españoles.

Así calificaba Uriarte en su debut como tertuliana la actuación de Mariano Rajoy en su entrevista en la 1 de TVE: “Si hay un rasgo que caracteriza al Presidente del Gobierno es su transparencia, su seriedad y su voluntad de cumplir aquello que dice que va a cumplir.

Lo difícil de creer es que a nadie del plató, sobre todo a ella misma, se le escapara la risa al oír esto…

Parece ser que al Partido Popular no le basta con controlar la inmensa mayoría de medios de comunicación (más bien de manipulación) privados. Poco tiempo han tardado en conseguir que Radio Televisión Española vuelva a ser la principal arma propagandística del Gobierno.

Pantomima de entrevista a Rajoy en TVE

11 septiembre, 2012

Desde su llegada al poder, el PP ha tomado el mando de  Radio Televisión Española sin ningún tipo de disimulo. Siguiendo su ideología autoritaria y amoral, han colocado en el ente público a esbirros profesionales como  Julio Somoano y han echado a periodistas molestos como Ana Pastor.

Una vez hechos los cambios pertinentes en TVE, Mariano Rajoy se ha atrevido a conceder su primera entrevista en televisión desde que es presidente del Gobierno. El resultado han sido 50 minutos llenos de vaguedades en los que Rajoy, básicamente, no dijo nada.

Todo estaba preparado para intentar mejorar la imagen de Rajoy. Una entrevista  con un formato sin lugar para el debate y preguntas muy cordiales de cinco periodistas conservadores en las que temas como la pobreza, los deshaucios, la educación, la sanidad o la falta de legitimidad de un Gobierno que ha mentido a sus ciudadanos brillaron por su ausencia.

Es normal que Rajoy sólo acuda a entrevistas cómodas, pues el líder del PP se pone muy nervioso cuando es un ciudadano corriente el que le pregunta algo concreto.

Por no hablar de cuando le sorprenden periodistas dispuestos a preguntar sin que Rajoy se sienta preparado. En tal caso, el pobre se agobia y sale corriendo…

A pesar del control de RTVE que ha efectuado el Partido Popular, la incompetencia de Rajoy es imposible de esconder. Él y su Gobierno están arruinando a millones de españoles con unas políticas nefastas que extienden la desigualdad y la pobreza sobre una población impotente ante la injusticia del sistema económico neoliberal que ha perpetuado la oligarquía bipartidista durante los últimos años.

El periodismo basura de La Razón

26 agosto, 2012

La derecha española está nerviosa. Las últimas acciones de desobediencia civil del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) han hecho que el diario La Razón emprenda una campaña de desprestigio contra sus miembros, y en particular contra el alcalde de Marinaleda Juan Manuel Sánchez Gordillo.

El director de La Razón, Paco Marhuenda, se ha convertido en el máximo exponente del periodismo basura. En sus portadas, al más puro estilo de los medios de propaganda totalitarios, busca cualquier resquicio para difamar y criminalizar  a todo aquel que luche en favor de la justicia social. Una buena forma de generar violencia o de justificar la represión estatal.

Para Marhuenda coger productos de primera necesidad para alimentar a los más necesitados, tarea de la que debería ocuparse su querido Gobierno, es el “terror comunista”.

Además, que un sindicalista pase un fin de semana en un hotel de cuatro estrellas es una información digna de portada.

Aunque  más ridícula todavía es su llamada al “patrioptimismo”…

La Razón no es más que un rotativo que utiliza el sensacionalismo exacerbado propio de la prensa rosa junto con un patriotismo de pacotilla. Todo ello con el objetivo de polarizar la sociedad, en un intento desesperado por vender ejemplares y espacios publicitarios en un mercado saturado de medios de derechas.

Su ridícula forma de llamar la atención ha tenido como resultado portadas esperpénticas en las que se ataca a cualquiera que muestre conciencia social, tal como ocurrió el 9 de mayo con los estudiantes que protestaron contra los recortes del Gobierno.

Para La Razón eran hechos noticiables, es decir, de interés público, los detalles personales de los estudiantes. Realmente da vergüenza ajena.

Todo esto ocurre cuando los directores de los medios de comunicación son personajes como Paco Marhuenda. Este señor, que trabajó para el Gobierno de Jose María Aznar, es el caso paradigmático de una persona sin dignidad. Todo un estómago agradecido que cumple su función de títere del Partido Popular, paseándose por tertulias televisivas y radiofónicas defendiendo a Rajoy y promoviendo el modelo de sociedad clasista que interesa a la derecha.

El panorama mediático español, lleno de periodistas sin moral al servicio de las élites político-económicas, es  la consecuencia del control de los medios de comunicación masiva por parte de los grandes grupos financieros y empresariales. El resultado, un oligopolio de basura informativa que tiene como objetivo mantener el statu quo de injusticia y desigualdad en la sociedad.