Posts Tagged ‘sociedad’

“Fatimagate”, quien calla otorga

3 julio, 2012

El periódico El País publicó ayer una información en la que acusa a la ministra de Empleo, Fátima Báñez, de filtrar a los medios información confidencial sobre un ERE realizado por el PSOE. Aunque parezca mentira, todavía nadie ha hablado para desmentir las acusaciones.

Es más, Fátima Báñez se ha limitado a hablar de las cifras de paro en un acto público y ha salido corriendo en cuanto ha visto a una periodista que le preguntaba por el asunto. ¡Menuda transparencia! Se nota que la ministra tiene un buen maestro en Mariano Rajoy en eso de salir huyendo de los periodistas sin dar la cara.

En cualquier país serio  o en cualquier democracía eficaz, un gobernante habría aclarado rápidamente su implicación en un asunto tan grave como es utilizar su cargo público para perjudicar a sus oponentes políticos. Pero aquí también “Spain is different”.

No sólo llama la atención la actitud cobarde de un miembro de este Gobierno, pues es algo habitual que falten al respeto a los ciudadanos sin ningún pudor. Es aún más llamativa la actitud de los medios de comunicación, que ni siquiera ejercen presión sobre la ministra para que hable, sólo se ocupan de la celebración de la Eurocopa.

Todo ello muestra la repugnante red de relaciones de dependencia existente entre los partidos políticos y los medios de comunicación. Ambos se apoyan mutuamente con el fin de perpetuar su posición dominante sobre la sociedad. Todo un ejercicio de corrupción que perjudica los intereses de la ciudadanía y contribuye al mantenimiento de un sistema en el que la democracia, en cuanto a poder del pueblo, brilla por su ausencia.

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El Gran Wyoming en estado puro

26 junio, 2012

El Gran Wyoming (José Miguel Monzón) participó el 22 de junio en la localidad madrileña de Alcalá de Henares en un acto en contra de los recortes en sanidad y educación.

En su intervención, Wyoming habló sin pelos en la lengua de la situación que vive España. Todo un acto de valentía en el que el presentador de televisión manifestó de forma contundente su visión de la crisis, los recortes, el rescate, los medios de comunicación y la clase política.


Es algo muy raro en España ver a un personaje famoso mostrar sus inquietudes políticas sin tapujos y posicionarse de forma tan clara en contra de los poderes establecidos. Vivimos en una sociedad mediatizada hacia la superficialidad y el espectáculo, en la que la gente admira a los deportistas por encima de todo y en la que los grandes medios de comunicación representan los intereses de las altas esferas económicas y políticas, en lugar de los de los ciudadanos.

¿Cuándo alguno de los deportistas de éxito tan admirados por la sociedad española va a defender al pueblo ante los abusos de los poderes económicos?

La triste realidad es que los héroes de nuestro tiempo son en su mayoría personas sin conciencia social, acomodadas en un nivel  de vida estratosférico que no muestran ningún tipo de solidaridad con el resto de la sociedad.

No hay más que ver a deportistas de nivel excepcional como Rafa Nadal, Pau Gasol, Fernando Alonso o los futbolistas de la selección de fútbol, que dejan que personajes privilegiados, ya sean los políticos de turno o los miembros de la Casa Real, utilicen sus triunfos en su propio beneficio.

A todos estos deportistas hay que exigirles menos patriotismo de pacotilla con la bandera española y más solidaridad con el pueblo español.

¿Qué he hecho yo para merecer esto?

12 abril, 2012

La teoría política dice que los sistemas democráticos, gracias a la competencia entre distintos partidos políticos y a la labor crítica de los medios de comunicación, deben asegurar que los mejores lleguen a gobernar, lo que se traduce en el bien común. Qué alejada está la realidad…Veamos varios ejemplos de nuestros gobernantes.

En tiempos de campaña electoral, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se vendía a él y a su partido como los salvadores de España. El PP era el único capaz de sacarnos de la crisis, los ocho años de Gobierno de Aznar lo avalaban. Total, qué más da quién provocara la burbuja inmobiliaria.

Eso sí, Rajoy no desveló en ningún momento medidas concretas para mejorar la economía, su plan era sencillamente “hacer las cosas como dios manda”.  Ya en el Gobierno, el señor Rajoy ha mostrado de qué pasta está hecho. El siguiente vídeo es un ejemplo de su liderazgo, de cómo explica a los ciudadanos los recortes que hacen que los más desfavorecidos paguen la crisis económica provocada por las altas esferas políticas y económicas.

La escena no puede ser más ridícula. En cuanto Rajoy ve a los periodistas sale huyendo para no dar explicaciones de su gestión. Qué mejor forma de infundir confianza en la población.

Otro ejemplo de demagogia y de mentira descarada a la sociedad es el de la presidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre. Tan sólo unas horas después de declarar que no pensaba subir las tarifas del transporte público de Madrid conocimos la mayor subida  en 10 años.

Si de algo se ha caracterizado Aguirre durante los últimos tiempos es de presumir de bajar impuestos a los madrileños. Así, en vez de pedir un esfuerzo a los grandes ingresos, su fórmula para huir del déficit es subir los servicios básicos de los usuarios del transporte público, que suelen ser trabajadores, desempleados y estudiantes.

¿Nos merecemos esta clase política?¿Acaso alguien que miente o que no da la cara ante los ciudadanos es digno de seguir ostentando un cargo público?

Esta claro que no debería de ser así. El sistema democrático español está plagado de irregularidades y carece de mecanismos capaces de destituir de forma inmediata a aquellos gobernantes que no cumplan con su labor de servicio público. Es una democracia rígida, con un nivel de participación ciudadana lamentable.

¿Cómo es posible que el electorado respalde a estos políticos en las elecciones?

En la práctica, en las democracias capitalistas, la libertad de expresión está subordinada a los medios de producción, lo que se traduce en que sólo las empresas informativas con más recursos económicos puede conseguir que sus mensajes lleguen en masa a la sociedad. La consecuencia es un entorno informativo dominado por la derecha, lo que condiciona los temas que están en la agenda pública y, por tanto, distorsiona gravemente la libertad de pensamiento efectiva en la sociedad.

En España hay un duopolio informativo protagonizado por el PP y el PSOE, lo que dificulta la irrupción en el debate de la sociedad civil de otras alternativas políticas ajenas a los grandes grupos de poder económico, impidiendo la existencia real de una democracia de calidad. Esto explica el hecho de que los políticos de estos partidos, prácticamente hagan lo que hagan, sigan ocupando los puestos de poder.